Aguascalientes, México, Martes 26 de Septiembre de 2017
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La vida de Carlota, bono cultural para turistas del Castillo de Chapultepec

Fotografía del 25 de agosto de 2017, del grupo de actores que participa en las dramatizaciones de la vida de Maximiliano y Carlota en Ciudad de México (México). EFE (EFE)
28/08/2017 11:05:01 México, 28 ago (EFE).- La emperatriz Carlota vuelve a su idílico palacio mexicano en una dramatización producida por las autoridades capitalinas como un bono cultural para los turistas que visitan el Castillo de Chapultepec, símbolo de la historia del siglo XIX.
Caracterizada por la actriz mexicana Jimena Gutiérrez, Carlota aparece como una sombra entre los turistas, a los que relata pasajes de su vida al lado de Maximiliano, el archiduque austríaco y cabeza del Segundo Imperio Mexicano de 1864-1867.
"La intención es generar interés y curiosidad para conocer más acerca de la cultura, de la historia, que es muy rica", dice a Efe Gutiérrez, quien da vida a Carlota en esta representación impulsada por el programa Sonrisas de la Secretaría de Turismo de Ciudad de México.
Sonrisas tiene recorridos similares en otros puntos de la capital con temas sobre la Conquista española (1519-1521) y la Malinche, la indígena y traductora del conquistador Hernán Cortés, o la famosa pareja de pintores Diego Rivera y Frida Kahlo, entre otros.
El recorrido en Chapultepec, llamado Sombras del Imperio, recrea aspectos de la vida de Maximiliano y Carlota, habitantes ilustres del Castillo, una histórica construcción que fue hogar de virreyes y presidentes y que hoy alberga al Museo Nacional de Historia.
Al lado de Carlota van las sombras de Maximiliano, interpretado por el actor Javier Noriega, así como de Benito Juárez, presidente de México varias veces entre 1857 y 1872, a cargo de Maximino Mavaz.
Los diálogos del recorrido han sido escritos por la misma actriz que interpreta a Carlota con base en lecturas de las obras del historiador mexicano José Manuel Villalpando y del escritor Armando Fuentes.
"Es un recorrido dramatizado para incentivar la curiosidad histórica de los visitantes", asegura la actriz sobre estos personajes que estuvieron en bandos antagónicos en la historia del siglo XIX en México.
Juárez nunca residió oficialmente en el Castillo de Chapultepec, ya que durante su Presidencia instaló su residencia en el Palacio Nacional, sede del Poder Ejecutivo.
Noriega, el actor que lleva la barba rubia de Maxilimiano durante este recorrido, considera un honor dar vida a este personaje.
"Creo que la historia no le ha hecho justicia. Llevó a México cosas que no le han sido reconocidas y su muerte la enfrentó con mucho honor. Representar un personaje con tanta gallardía, con tanta historia, es un honor", comenta.
Noriega agradece que los turistas se acerquen para verlos y tomarse fotografías, pero lo que más disfruta es cuando un niño le expresa interés por "saber más" de la historia mexicana.
Jorge Maldonado, visitante procedente de la vecina ciudad de Toluca, calificó el recorrido de interesante, ya que permite adentrarse en la historia de México.
El Castillo fue construido en la cima del cerro situado en el Bosque de Chapultepec, palabra que proviene del náhuatl y que significa "cerro del chapulín" (saltamontes).
Este bosque fue residencia de los emperadores aztecas Moctezuma Ilhuicamina (gobernante de 1440 a 1469) y de Moctezuma Xocoyotzin (de 1502 a 1520), sobre cuyos cimientos se edificó un palacio para ser utilizado por los virreyes por más de dos siglos.
En 1785, con el virrey Bernardo de Gálvez, se inició la construcción del Castillo y tras la Independencia de México de España (1810-1821) fue convertido en sede del Colegio Militar, el cual fue atacado por el Ejército estadounidense en 1847.
El Castillo se mantuvo como hogar de los presidentes del México independiente hasta el fin del Segundo Imperio Mexicano cuando quedó en el abandono hasta que en 1876 fue declarado sede del Observatorio Astronómico y Meteorológico.
Durante el mandato de Porfirio Díaz, el Castillo recuperó su esplendor y después fue casa de los presidentes Francisco I. Madero, Venustiano Carranza, Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles, Pascual Ortiz Rubio y Abelardo Rodríguez, hasta que en 1939, Lázaro Cárdenas lo declaró sede de Museo Nacional de Historia.
EFE