Aguascalientes, México, Lunes 25 de Septiembre de 2017
Seguir a hidrocalidod en Twitter   RSS  
           
 

Fernando Lozano, el Tenaz Guerrero

Nuestro compañero, Fernando Lozano Galindo. (Hidrocalidodigital )
10/09/2017 14:51:11

- En cualquier momento...

Ese fue el último reporte sobre la gravedad de la salud de Fernando Lozano Galindo. Llevaba años luchando valerosa y resueltamente contra enfermedades que no le daban tregua.



Las últimas semanas las pasó atendiéndose en su casa. Ya no tenía la posibilidad física de trasladarse a la Redacción, de la que fue pilar. Pero su condición de reportero nato lo impulsó a no doblegarse.

- Si me permite, escribiré desde mi casa, me dijo la última vez que salió de este edificio, maltrecho por sus padecimientos, pero con el coraje periodístico intocado.



Y desde su cama no dejó de atender, hasta ayer en la mañana en que la piadosa muerte le llegó, su vocación de informador.

Fernando Lozano se cocía aparte en los asuntos reporteriles. Fue de los fundadores de HIDROCALIDO y desde ese lejano 24 de octubre de 1981 nunca abandonó el propósito de ser no del montón, sino el mejor en lo suyo.

Lozano, hijo que fue de otro diarista de estirpe, Pedro Lozano Balderas, siguió puntualmente las huellas de su padre. Viviendo en la capital del país, desde adolescente Fernando le hizo caso a su vocación e ingresó a las filas de los reporteros. Hoy recuerdo lo que me comentaba sobre sus retadores inicios en el oficio, de sus pesadas guardias en la Redacción y de la búsqueda eterna por la de "ocho", o sea la nota principal.

Ya en Aguascalientes, cuando la familia retornó al faltar su cabeza, FLG reanudó las tareas para las que estaba hecho. Cuando se le propuso ser parte de este periódico, dibujó una sonrisa de satisfacción y respondió sin pensarlo: aquí estamos.

Fernando sentía a este Diario como una parte de su ser. Tenía la rara virtud de olfatear la noticia. El rosario de exclusivas, gracias a su búsqueda reporteril, consta de interminables cuentas. Por ello se le encomendaron las más importantes de las "fuentes" de información: Palacio de gobierno, partidos políticos y varias más.

Así transcurrieron años, pero en el 2016, todavía él fuerte, vigoroso y entusiasmado antes de emprender la nueva jornada, se le declaró el padecimiento que lo minó visiblemente y que al final le cortó la existencia.

Se fue de su casa de trabajo hará unos tres meses. Al despedirse me dijo que por él no quedaría, que continuaría en la bizarra lucha para aniquiliar sus enfermedades, y lo cumplió, pues es difícil encontrar a otra persona en sus condiciones, que haya sido más decidido para sujetarse a los tratamientos médicos habidos y por haber.

Lo extraordinario, además, es que lo trataban los especialistas, él no dejaba de trabajar. En todas las ocasiones rechazó la propuesta del periódico, de que se tomara un día o el tiempo que necesitara para recuperarse. Hoy lo entendemos: Fernando Lozano quería sentir todas las tardes la suave sinfonía de las teclas de la computadora. Resultaba, por lo visto, su mejor medicina.

Su trayectoria por esta vida ha terminado. En HIDROCALIDO colgamos el listón de luto porque su muerte, aunque esperada, nos pesa. Y nos pesa mucho, ya que Fernando Lozano Galindo también fue un amigo leal. Lo extrañaremos.

Agustín Morales Padilla