Aguascalientes, México, Sabado 23 de Septiembre de 2017
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Parlamento catalán abre camino a votación de independencia

Vista de la sesión en el pleno del Parlament, en la que Junts pel Sí y la CUP han forzado la inclusión en el orden del día el debate y votación de la ley del Referéndum. (EFE)
06/09/2017 11:39:00

Madrid, España - Los legisladores catalanes votaban hoy miércoles sobre un proyecto de ley que permitirá a las autoridades regionales convocar oficialmente un referéndum para el 1 de octubre sobre la separación de España, concretando con ello un largo desafío a las autoridades de Madrid, que dicen que la consulta es ilegal.


En un esfuerzo para controlar una de las crisis políticas más profundas en el país en años recientes, el gobierno conservador de España amenazó con cuestionar ante la máxima corte de la nación la decisión del parlamento catalán. La Fiscalía General del Estado dijo además que prepara una demanda para castigar al comité del presidente del parlamento catalán por desacato a las órdenes de la corte y abuso de poder.


Tensiones estallaron en la sesión plenaria en Barcelona cuando la líder de la legislatura, Carme Forcadell, anunció que la votación de la propuesta procedería sin el habitual examen previo de un comité legal.


La llamada “ley de referéndum” fue incluida a última hora en la agenda para hoy miércoles. Muy probablemente será aprobada por la mayoría independentista, lo que despejaría el camino para la formalización de los planes de la consulta.


La coalición independentista que gobierna Cataluña, donde la identidad catalana está centrada alrededor de un lenguaje y tradiciones propios, dice que la ley legitimará una votación sobre la separación de España basada en el derecho a la autodeterminación.


Sin embargo, las autoridades españolas dicen que el referéndum viola la Constitución porque sólo el gobierno central puede tomar una decisión de esa clase. El presidente del gobierno, Mariano Rajoy, ha prometido utilizar todas las medidas legales a su alcance para garantizar que no se celebra el referendo.


La vicepresidenta del gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría, dijo que la sesión parlamentaria catalana era un “espectáculo bochornoso” y una “patada a la democracia, los catalanes y la decencia política”.


"Defendemos el imperio de la ley en España y la democracia en Cataluña”, dijo Sáenz de Santamaría, en una apresurada conferencia de prensa.


Rajoy intenta conseguir un equilibrio entre hacer frente al desafío secesionista y evitar medidas más drásticas _como suspender las competencias autonómicas de Cataluña o declarar un estado de emergencia que conllevara la intervención del ejército_ que podrían avivar el sentimiento antiespañol.


Tampoco la mayoría de los partidos políticos nacionales reconocen la votación de independencia. Los líderes de los socialistas y del liberal Ciudadanos expresaron su apoyo al gobierno conservador en sus esfuerzos contra el referendo.


Cataluña, con 7,5 millones de habitantes, es una próspera región en el nordeste que genera un quinto del Producto Interno Bruto de España y que ya disfruta de una amplia capacidad de autogobierno, con su propia policía y amplias competencias en salud y educación. Pero áreas clave como los impuestos, asuntos exteriores y la mayor parte de la infraestructura están en manos del gobierno español.


El bando independentista alega que asumir el control pleno de su gobierno beneficiaría a Cataluña, una idea que ganó apoyos en una época de alto desempleo y duras medidas de austeridad debido a la crisis financiera española entre 2008 y 2013. El regreso al crecimiento firme ha mermado el apoyo público a la independencia, aunque los sondeos muestran que casi ocho de cada 10 catalanes quieren tener derecho a votar al respecto.


Sin embargo, la idea de celebrar un referendo en desafío al estado de derecho, sin la bendición de las autoridades centrales, ha avivado la controversia. Si la votación se celebra y gana el bando del “sí”, el gobierno catalán ha prometido proclamar en 48 horas una nueva república, independientemente de la participación.


El Tribunal Constitucional español ha fallado en contra de intentos anteriores de celebrar un referendo y el Tribunal Supremo ya ha inhabilitado y sancionado a políticos catalanes, como el expresidente de la Generalitat, el gobierno regional, que organizó una votación no vinculante en 2014. Entonces ganó el “sí” a favor de la independencia, en una consulta marcada por la baja participación.

 

AP