Aguascalientes, México, Jueves 21 de Septiembre de 2017
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Latinoamérica duplica jóvenes en educación superior, pero persiste inequidad

La tasa de jóvenes de Latinoamérica y Caribe que se matriculan en educación superior ha pasado del 21 al 43 % entre el 2000 y 2013, aunque persisten retos como la alta tasa de deserción o la conexión con el mercado laboral, señala un nuevo informe del Grupo Banco Mundial. EFE (EFE)
17/05/2017 11:45:02 México, 17 may (EFE).- La tasa de jóvenes de Latinoamérica y el Caribe que se matriculan en educación superior pasó del 21 al 43 % entre el 2000 y 2013, aunque persisten retos como la alta tasa de deserción o la conexión con el mercado laboral, reveló un informe del Grupo Banco Mundial.
En el informe "Momento decisivo. La educación superior en América Latina y el Caribe", presentado hoy en la Ciudad de México, la institución afirma que este incremento de alumnos -que actualmente es de 20 millones- en la región ha beneficiado especialmente a jóvenes procedentes de entornos socioeconómicos bajos y medios.
No obstante, "todavía hay brechas en el acceso" equitativo, dado que, entre otros motivos, los estudiantes con menos recursos económicos cuentan con una educación previa -primaria, secundaria y preparatoria- de menor calidad, resalta en una entrevista con Efe María Marta Ferreyra, economista del Banco Mundial y líder del equipo que realizó el informe.
Ferreyra señala que, aunque la educación superior tiene el "potencial de aumentar la productividad y la equidad de las sociedades", esta "no puede resolver por sí sola todos los problemas", porque las instituciones solo pueden agregar conocimiento "en la medida que los estudiantes (que llegan) estén bien preparados académicamente".
El incremento de matriculaciones ha venido de la mano de un mayor número de instituciones y de más programas de estudios, o la ampliación de estos.
Aun así, existe un número de programas muy bajos "en ciencias e ingeniería, y esto explica por qué la región innova tan poco", argumenta Ferreyra.
El estudio destaca que, en promedio, alrededor de la mitad de la población de entre 25 y 29 años que comenzaron la educación superior en algún momento no finalizaron sus estudios, porque aún están cursándolos o porque desertaron.
México y Perú son los dos únicos países de la región en los que la tasa de graduación está más cerca de la estadounidense (un 65 %).
Por ello, aseguró Ferreyra, es necesario canalizar a los estudiantes hacia programas que tengan "posibilidades de éxito" y hacia planes e instituciones que "realmente agreguen valor".
"Uno de los principales desafíos que enfrentan las universidades es conectarse mejor con el mercado laboral, entender qué es lo que necesita el mercado, revisar la oferta de carreras, la duración, el contenido y la relevancia", indicó la economista argentina.
El Grupo Banco Mundial aboga por que se haga pública información respecto al porcentaje de estudiantes que acaba graduándose en cada carrera, las perspectivas laborales o cuánto ganan los graduados, para que los estudiantes y las familias puedan tomar "buenas decisiones".
En este sentido, aquellos estudiantes que se están incorporando a la educación superior que están menos preparados académicamente, tienen menos ingresos y/o son los primeros de su familia en acceder a este nivel educativo, "plantean desafíos muy serios al sistema".
Estos jóvenes "necesitan elegir muy bien su programa de estudio", para lo que requieren asesoría, y una vez dentro de la institución, necesitan un acompañamiento académico.
La argentina estimó que las instituciones de educación superior son difíciles de regular porque "no todos los estudiantes buscan lo mismo": "A algunos les importa mucho la capacidad de obtener retornos laborales después, mientras que otros están interesados simplemente en aprender algo, independientemente de cuánto vayan a ganar".
El informe remarca la pertinencia de "diseñar sistemas de financiamiento eficientes, responsables y equitativos" para incorporar a los estudiantes.
"La región, en este momento, no puede desperdiciar el talento de tantos estudiantes que simplemente no pueden estudiar porque no tienen los medios", reflexionó Ferreyra, quien recordó que incluso cuando la educación es gratuita, hay jóvenes que tienen que dejarla de lado porque no pueden permitirse "dejar de trabajar".
EFE