Aguascalientes, México, Sabado 29 de Abril de 2017
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RETIRO LABORAL

27/12/2016 |
Es todo un movimiento, el cual abarca dos terceras partes del mundo, la presión para modificar en decenas de países la legislación laboral en función de atrasar la edad de jubilación. Respecto de México, la CTM asegura que el límite mínimo será fijado en 65 años, en lugar de los 60 años que es la regla actual.

En otros lugares los grandes sindicatos pelean denodadamente para que cuando mucho la demora sea de dos años, pero a su vez los consorcios empresariales se mueven por el interés de dar un salto y llegar a los 65 años.

Al final, cada país tomará su propia decisión, sin influencia externa. En el nuestro tienen lugar negociaciones tripartitas: gobierno, organizaciones gremiales y cámaras de la IP y en enero se anunciará oficialmente un acuerdo, si bien la versión cetemista hace creer que el consenso ya fue alcanzado. De todas maneras el 2017 será el plazo fatal en todas partes.

Se mencionan dos factores como la bujía que da fuerza a esta reforma. Por un lado se cita que frente al crecimiento de las expectativas de vida, que en el hombre se acercan ya a los ochenta años, una consecuencia natural tenía que ser modificar los patrones de edad límite para jubilarse, independientemente de los años trabajados. Por el otro lado, se señala que los costos patronales debían ser acotados, en cuanto a esta prestación, y que contribuirá a ésto ampliar la permanencia en su puesto del trabajador.

Pero existe otra circunstancia de la que poco se habla y que seguramente fue la que influyó determinante. Es la que se refiere al peso que ejerce el incremento en el pago de jubilaciones, pues el Seguro Social y el ISSSTE destinan a ese propósito una parte considerable de sus respectivos presupuestos.

Los cetemistas dan por hecho que el 5 de febrero, día en que se cumplirán 100 años de la Constitución, se dará a conocer la reforma al artículo 123, actualizando la tabla jubilatoria. No obstante, en el sector de los empleados pudiera mantenerse la actitud de trabajadores adquirientes de ese derecho, de solicitar una prórroga indefinida para su retiro, pues es de dominio general que el bajo monto de las jubilaciones individuales no son un aliciente para irse a casa a descansar. Se trata de una asignatura imposible de resolver, porque la capacidad económica de las empresas no daría para revertir esa situación.
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