Aguascalientes, México, Miercoles 23 de Agosto de 2017
Seguir a hidrocalidod en Twitter   RSS  
           
 

INNEGABLE TENSION

02/01/2017 |
La cuerda está tensada en la relación del palacio municipal con la empresa privada que surte el agua a los capitalinos. El anterior alcalde, Juan Antonio Martín del Campo entró, en el último año de su administración, en un fuerte conflicto con la empresa, que derivó en una demanda por 80 millones de pesos en contra de Caasa, y la alcaldesa Tere Jiménez Esquivel por su parte conminó a “meter en cintura a la Concesionaria”, el día de su toma de protesta.

Precisamente a la flamante titular de la Comuna corresponderá retomar en tribunales el juicio civil a través del cual se reclama una fuerte indemnización para los suscriptores a los que se cobró de más. Se esperaba que un juez federal daría respuesta a la solicitud de amparo, por parte de Caasa, todavía dentro del reciente gobierno, pero se conoce que podría tardar de dos a tres meses más.

Jiménez Esquivel acumuló en su mesa de trabajo un caudal de reclamos de la población usuaria, por el cobro desmedido de este servicio y la manera como abordó el tema, en su discurso de apertura, se notó que la presidenta municipal está decidida a ir esta vez al fondo de las cosas.

La Concesionaria por su lado, ha previsto una reunión con Tere con el declarado objetivo de alcanzar su aval para que aquélla continúe en Aguascalientes. Sobre el particular nada se debe de especular, aunque se percibe que la dotación del recurso hídrico será, en adelante, bajo nuevas reglas operativas, sin que necesariamente se afecte el título.

Dos son los puntos neurálgicos a atender: en primer lugar la terminación de cobros excesivos, en algunos casos fuera de toda lógica, y en segundo lugar, ponerle fin a los “tandeos” que no han dejado de llevarse a cabo.

Pero a su vez Ccapama deberá de asumir un papel mucho más activo que en el pasado reciente, pues le corresponde mantener una estrecha y permanente vigilancia sobre el funcionamiento de la red abastecedora, e intervenir sin pérdida de tiempo cuantas ocasiones sea necesario.

Por lo demás, puede darse como un hecho que, a menos que surgiera una situación extraordinaria, la prestación de este servicio público no regresará a la presidencia municipal por obvias razones. En el último de los casos se dice que se optaría por un cambio de operador, también de la iniciativa privada, si así lo obligaran las circunstancias.
Editoriales pasadas