Aguascalientes, México, Sabado 25 de Mayo de 2013
Seguir a hidrocalidod en Twitter   RSS  
           
 

Efectos graves

15/06/2012 | Al cabo de meses y meses de no llover en forma sobre el territorio de Aguascalientes se comienzan a padecer en zonas rurales de la Comarca los estragos de la falta de lluvias, pero también las consecuencias de intensos bombeos. Ayer mismo ha sido confirmado que decenas de pozos dieron lo que tenían que dar y están secos.
Significa ésto que algunos de los acuiferos no solamente están severamente mermados, sino completamente agotados, lo cual plantea una situación asaz grave porque obligadamente hace voltear los ojos hacia el nivel de castigo de esta reserva como corolario fatal de los muchos años en que fue creciendo el déficit entre extracciones y recargas de esos mantos.
¿Soluciones?. Por lo pronto que llueva, pero que sea en forma torrencial porque si no esas corrientes hídricas subyacentes no conseguirán revitalizarse. Después tendrá que decretarse una veda temporal para bombeos a través de las perforaciones que se han secado, y más adelante deberá hacerse una replanificación sobre estos aprovechamientos, en particular en las áreas donde el rendimiento se desplomó hasta generar angustia y confusión porque está en desarrollo el ciclo agrícola Primavera-Verano.
Más que imágenes de satélite, o conclusiones de expertos, la realidad incontrovertible ha sido expuesta por las condiciones de sequía. Fue demasiado el tiempo en el que todo se concretó a bombear el agua de las profundidades, sin llevar en cambio a esos depósitos ni un solo metro cúbico, puesto que va para dos años que no se producen aquí precipitaciones importantes.
Aunque no se ha dado a conocer oficialmente, se tiene conocimiento que arman un programa emergente para reorientar en algunos puntos del campo el aprovechamiento de las aguas del subsuelo, una vez que haya sido definido el nuevo mapa hidráulico de la Entidad. De hecho ese plan de urgencia se aplica con el envío de «pipas» a comunidades rurales para dotar el indispensable líquido a las familias, pues los pozos abastecedores quedaron inactivos.
La situación que se da actualmente en el Estado y cuyo origen común es el alejamiento de abatimientos lluviosos, obligará sin embargo a tomar medidas drásticas una de las cuales podría ser la reclasificación de los volúmenes que se autorizan a cada agricultor en las extracciones a que les da derecho el título de concesión de pozos.
Los bombeos se tienen que racionalizar para no repetir el caso de la presa Calles, que se ha vaciado completamente porque en el momento clave faltó la visión necesaria en razón de restringir las cuotas de suministro de agua a tierras de los usuarios del distrito de riego 0l. Asismo, la política que normará los bombeos deberá atender por delante las necesidades de consumo humano, lo que tal vez conduzca a sellar en definitiva -tapiar es el término apropiado- algunos de los pozos en funcionamiento.
Ante todo el conujunto de problemas deberá ser la lección que faltaba para entender, de una vez, que tal como se preconiza en el discurso el agua es un recurso natural no renovable y, que, pues, se agota. Por lo pronto esto lo tienen comprobado los agricultores cuyos pozos dejaron de aportar gasto porque debajo de sus ranchos ya no corre más el vital líquido.
En menos de dos años de sequía, las cosas cambiaron drásticamente en el medio rural de Aguascalientes y de sus consecuencias por supuesto que tampoco están exentos los habitantes de esta capital.
Editoriales pasadas