Aguascalientes, México, Viernes 18 de Agosto de 2017
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"Desde la mirada de María enviados a construir el santuario de la vida"

En esta fiesta mariana se demuestra el amor y cariño que clero y pueblo tienen por la Madre de Dios que tan amorosamente ha cuidado de esta ciudad y de toda la Diócesis desde hace más de quinientos años. (hidrocalidodigital)
12/08/2017
“Desde la mirada de María, enviados a construir el santuario de la vida” es el lema que este año 2017 tiene el Quincenario en honor a la Virgen de la Asunción.  
Cabe destacar que desde las vísperas del primer día del mes de agosto, los fieles católicos de Aguascalientes celebramos a nuestra Patrona: la Virgen de la Asunción, de esta manera la ciudad entera se vuelca en esta festividad, pues los repiques de las campanas de Catedral Basílica de Aguascalientes hacen saber a todo aquél que visite las calles céntricas que se está de fiesta, las peregrinaciones que de diferentes rumbos de la Diócesis llegan a lo largo de los primeros quince días del mes, también dan cuenta de ello y el día principal el 15, es esperado por la tradicional Romería.
Haciendo un poco de historia sobre esta devoción, hay que mencionar que este culto hacia esta advocación se vio reforzado cuando en los primeros años del siglo XVII se erigió la parroquia de la Villa dándole como Patrona a la Asunción de María, es por ello que la relación entre los aguascalentenses y la Virgen de la Asunción se remonta al mismo nacimiento de la ciudad; fue durante los siglos XVII, XVIII y XIX que el amor y culto hacia su Patrona siguió creciendo, pues los párrocos se ocuparon de aumentar el culto hacia la Virgen de la Asunción, no sólo celebrando su fiesta, sino renovando la primigenia capilla que fungió como parroquia hasta la construcción del actual templo catedralicio que fue dedicado como recinto parroquial en 1738, y que siempre albergó como figura central de sus diferentes retablos a la Virgen de la Asunción.
Fue el 27 de agosto de 1899, que la Santa Sede por medio de la Bula Apostólica Sede, decretó la erección de la Diócesis de Aguascalientes, con lo cual la Virgen de la Asunción dejó de ser la Patrona de la Parroquia de Aguascalientes y pasó a ser la Patrona de toda la Diócesis, y con ello su culto se extendió hacia aquellas parroquias que quedaron dentro del territorio diocesano, aumentando el culto hacia ella y que sus festividades en agosto fueran en aumento, además, con la erección de la Diócesis y la elevación del templo parroquial a Catedral.
Hay que resaltar que aunque existieron algunas imágenes que representaban a la Asunción, en la Diócesis son recordadas tres: la primera que data de 1744 la cual fue traída para ponerla en el altar mayor, donde estuvo hasta el año de 1884 cuando fue sustituida por otra hecha en Querétaro por el escultor López Vidrio, a esta imagen le tocó ver el cambio de parroquia a Catedral del templo en el que residía como Patrona, y fue la primera en ocupar el ciprés que ocupa aún hoy en día el lugar central del presbiterio.
Con la llegada del segundo obispo de la Diócesis, don Ignacio Valdespino, se procuró una imagen de mejor manufactura, para lo cual él decidió donar una nueva efigie, la imagen la encargó a su hermano, Juvenal Valdespino.
La bendita imagen llegó el 18 de octubre del año de 1919, con un hermosísimo y expresivo rostro de la Virgen, así como dos ángeles que se colocaron a sus pies sobre la nube en que descansa ésta; el entonces Ilmo. Prelado la llamó Nuestra Señora de Aguascalientes.
Días después fue colocada en el ciprés central del presbiterio de la Catedral, y el 7 de diciembre del mismo año fue bendecida con un acto solemne en que predicó el obispo Miguel de la Mora, titular de Zacatecas, esta bendición -en la que según la crónica asistió gran número de personas- terminó con un solemne Te-Deum y un repique general de campanas tanto de la Catedral como de todos los templos de la ciudad. Cabe mencionar que la imagen queretana una vez sustituida por la de origen barcelonés fue donada al templo de la comunidad de “Los azulitos”, Jalisco, donde permanece hasta la actualidad.
La imagen que hasta el día de hoy todos admiramos en la Catedral mide 2.46 mts. en su totalidad, pero de esta medida 66 cm. son de la base mientras que 1.80 mts. son la imagen propiamente dicha, aunque es de talla completa se representa con manto azul y túnica blanca recamados, con lo que imita ser brocados de oro, a la cintura ciñe su talle con una banda adornada con margaritas y cubre su cabeza con una mantilla a la usanza española, su actitud es de elevación y para ello a sus pies cuatro angelitos hacen el ademán de sostenerla y ayudarla en su asunción al cielo, mientras que su bello rostro está dirigido hacia arriba con una mirada tranquila y una leve sonrisa que permite imaginar a los fieles el momento supremo en que la Madre de Dios fue asunta a los Cielos en Cuerpo y Alma.
Fue esta tercera imagen la que ganó el corazón de los aguascalentenses y que ha permitido que por medio de ella toda la Diócesis le tribute honra y amor a su madre y Patrona.
Es importante señalar que en tres formas el clero y los fieles de Aguascalientes le han demostrado su amor a la Virgen de la Asunción, siendo éstos:
1) El Quincenario. El tercer obispo de Aguascalientes, el Ilmo. don José de Jesús López y González instituyó 15 días de peregrinaciones y actos piadosos y litúrgicos para conmemorar a la Patrona de la Diócesis, con ello logró involucrar a todas las parroquias diocesanas, a las órdenes religiosas y a los sectores productivos de la sociedad en las fiestas a la Asunción, y con los años el quincenario se ha convertido en una tradición que perdura.
2) La coronación pontificia de la Imagen de Nuestra Señora de la Asunción. Fue en 1983 cuando el Ilmo. Sr. don Salvador Quezada Limón cuarto obispo de Aguascalientes pidió al cabildo de San Pedro en Roma la autorización para coronar pontificiamente a la Patrona de la Diócesis, lo que se llevó a cabo una vez cumplidos los trámites, necesarios, con lo que se llegó a la máxima expresión de amor que los hidrocálidos pudieron tener hacia su Patrona.
3) La Romería. Gracias al obispo Quezada Limón fue que algunos sacerdotes como Jorge Hope tuvieron la encomienda de organizar una romería que diera lustre a las fiestas patronales de la Diócesis y cerrar con broche de oro los festejos a la Asunción de María, por ello desde hace más de cincuenta años viene realizándose esta romería, que consiste en un desfile de carros alegóricos, danzas de matlachines y grupos de carácter religioso y social que recorren parte de las calles más importantes del centro histórico de la ciudad sirviendo de cortejo a la imagen de la Virgen de la Asunción que cierra dicha romería en su carro triunfal.

 
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