Aguascalientes, México, Miercoles 26 de Abril de 2017
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Desde el siglo XIX Los Arquitos

A este sitio se le conoca tambin como los Baos de Abajo, para diferenciarlos de los Baos Grandes de Ojocaliente, a los que acudan las familias adineradas. (hidrocalidodigital)
01/01/2017
Los Arquitos, antiguos baños públicos; hoy, Centro Cultural. Su creación data de principios del siglo XIX, cuando el Ayuntamiento contempló por primera vez la posibilidad de su construcción, y es en 1821 cuando el jefe político Felipe Pérez de Terán conforma un patronato y procede a la edificación.
Se localiza sobre la calzada Revolución, hoy Alameda, esquina con avenida Héroe de Nacozari, tiene una superficie total de 20 mil metros cuadrados, con dos huertas, una interior y la otra exterior. El solar se extendía hacia terrenos de lo que se conoció como Casa Pons.
Los miembros del patronato tenían acceso libre a las instalaciones y los servicios —los baños de tipo romano— eran utilizados con fines de recreación y descanso.
La finca se construyó en cinco etapas hasta adquirir su fisonomía definitiva; en la primera se realizó el pórtico neoclásico y la "caja de agua", en la que se almacenaba el agua para ser surtida a los baños y para su distribución a las fuentes de la ciudad. Una de las obligaciones de los concesionarios era precisamente la de mantener limpia esa "caja de agua" y de no negar el servicio a ninguna de las fuentes de las que se proveía la población.
En la segunda etapa se edificaron los baños, todavía sin arcadas, construidos en matacán unida con cal apagada en mezcla con sangre de toro y baba de nopal, considerado como un adhesivo de mayor calidad que el cemento. Después, en la tercera etapa se construyen cuatro tinas abiertas y dieciséis baños cerrados.
La cuarta se ubica por 1850, cuando Los Arquitos concentraban ya gran parte de la actividad hidráulica de la ciudad, donde se podía pasear, tomar un baño y lavar la ropa, lo que representaba gran actividad, y en torno a la cual se desarrolla el comercio; es entonces cuando se manda construir la arcada de tipo árabe, que da nombre al sitio, además de los arcos platerescos.
Entre 1886 y 1890 se construye la primera alberca pública de Aguascalientes, conocida como La Puga, por ser el apellido de uno de los administradores, la cual contaba con un reglamento para su uso, una de cuyas normas era la de no mostrar "ninguna parte del cuerpo a los demás bañistas", para lo cual entraban primero a los vestidores, que tenían una pileta conectada a la alberca, y una vez con traje de baño entraban a La Puga por vía subacuática, y salían del mismo modo; tampoco podían estar juntos hombres y mujeres, para ellas estaba disponible un día a la semana.
A finales del siglo XIX adquiere importancia como centro recreativo gracias a la remodelación de La Alameda y a la apertura de una ruta de tranvías; por esa época se edifica la Casa Pons.
No cabe duda que Los Arquitos fue el balneario preferido por el pueblo hidrocálido para nadar y bañarse. Eran abastecidos por aguas termales del manantial de la Hacienda de Ojocaliente; como mencionábamos líneas arriba, la costumbre inició a principios del siglo XIX luego de que se construyó el acueducto subterráneo de más de un kilómetro de longitud de donde resultaron las tinas y los baños, una huerta, un conjunto de lavaderos públicos, y ya a finales del siglo XIX una alberca.
En este espacio se fueron construyendo varios edificios en distintas épocas, como es el caso del antiguo Hotel de San Carlos, de estilo neoclásico, con albercas al aire libre y arquería neogótica.
El edificio está adornado con altos pilares trenzados en punta que terminan en el techo. Debido a su valor patrimonial, el lugar fue declarado monumento histórico en 1990. Tres años después fue sometido a un proceso de rescate para convertirlo en el Centro Cultural Los Arquitos, donde ahora se celebran obras de teatro, conferencias, conciertos y se imparten cursos de fotografía o dibujo, entre una gran variedad de actividades.
Cabe destacar que los baños funcionaron desde 1821 hasta 1972, contando con una docena de concesionarios, independientemente de los períodos en que el Ayuntamiento de la capital se hizo cargo de la administración.
En 1990, por decreto presidencial, se declara patrimonio nacional al edificio, y en 1993 se aprueba el proyecto de restauración y se inician los trabajos para contar ahí con un Centro Cultural que incluye un museo de sitio, un teatro al aire libre, aulas para enseñanzas artísticas, librería y videoclub, además de albergar al Centro de Experimentación Teatral.
Este centro es sede de la Escuela de Artes Teatrales, cuenta con una sala de proyecciones cinematográficas, un café y un teatro al aire libre que lleva por nombre La Puga.
Entre las actividades que ahí se realizan sobresalen los talleres de iniciación artística para niños y adolescentes de 3 a 15 años de edad de música: teclado, piano, violín y guitarra. Así como la Licenciatura en Teatro para adolescentes de 15 años en adelante. Además, se imparten conferencias, cine, teatro, exposiciones de artes plásticas.
Araceli Patricia Cervantes Medina
hidrocalidodigital